Eva Klimberg y David García

Profesionales con más de 20 años de experiencia

Eva Klimberg, profesora formadora de psicología, filosofía profunda del Yoga y meditación

Nací de dos seres comprometidos con la Vida y la evolución en ella…el Yoga profundo, la meditación y el respeto por la Vida formaron parte de mi tierna infancia…el Budismo Zen y el judaísmo cuya sangre corre por mis venas…Un compendio de amor y respeto por todas las tradiciones y todos los seres. 

Viendo a mi padre y hermano mayor en sus prácticas comprometidos diariamente, a mis 18 años el camino de Santiago fué el comienzo de mi peregrinaje espiritual. 

A los 21 años mi padre me ofreció una formación de profesores de Yoga en Canadá, en el «Sivananda Yoga Ashram» de Val Morín,…en las montañas Laurentinas,…la experiencia fué reveladora; nos levantábamos a las 5.30h de la mañana para la meditación, el canto de mantras y el swadiaya (estudio reflexivo),…una dinámica de práctica, karma yoga, filosofía, pedagogía…un mes entero donde sentí,…recordé, dicen los yoguis, mi conexión con esta filosofía de Vida…en otros tiempos…

Comencé mis pinitos de profe en el Centro de Yoga Sivananda de Madrid y al verano siguiente viajé de nuevo a Canadá a cocinar para 300 ashramitas durante un mes.

Al volver comencé la carrera de Psicología en la Universidad Autónoma,…y continúe evolucionando en mi práctica y enseñanza…con 23 años fuí a convivir al Centro de Yoga de Madrid durante el mes de agosto y me quedé ……10 años..

Durante ese tiempo aprendí taaaaaantas cosas,…Swami Krishnanada,…me enseñó cómo gestionar un centro con 800 alumnos semanales. Aprendí mantras a un nivel muy profundo, cocina ayurvédica, gestión humana,…pranayamas,…a tocar el armonio y…organicé cientos de cursos de cocina, yoga para niños, 3ª edad,..cursos de filosofía yóguica,…meditación y las formaciones de profesores de Yoga impartidas ya en España…de cuyo equipo pedagógico formé parte.

Puede estar en contacto estrecho con sacerdotes tántricos del sur de la India. Aprendí y viví muy intensamente viajando por los diferentes ashram Sivananda de Bahamas, Francia, Londres, Montreal, Val Morán, etc…

Gracias a Swami Durgananda, Swami Sivadasananda, Swami Kailashananda,…y tantos otros seres maravillosos que compartieron su saber y su cariño conmigo.

En 2001 una Yatra a India nos llevó por el norte y en Utarkashi tome votos de Bramacharya (novicia) de la orden de los Swamis (fundada por Sancaracharya). Así vestí de amarillo los siguientes años…Vrindaban me dejó una huella profunda en el corazón, en el Ashram de Sri Venugopal Goswami..

En el Sur de india me convertí al hinduismo y acompañados por sacerdotes visitamos templos con más de 2000 años donde los occidentales normalmente no pueden entrar…

Después de 10 años la Vida me sacó y seguí caminando,..pasé varios años dando clases en gimnasios, en institutos a profesores, en casa,…hasta que fundamos Swami Krishnanada y yo el Instituto Yoga Retiro en Madrid…

De nuevo una siguiente etapa me sacó también de allí y me trajo al Escorial,…donde formamos una familia David y yo.

Dos o tres años necesité alejarme del yoga,…de las estructuras que había aprendido, de la manera de concebirlo, practicarlo y enseñar. Fué un tiempo para crear una visión propia, personal, depurada, tamizada.

En los años siguientes tuve el privilegio de practicar y aprender de Danilo Hernández, su capacidad pedagógica me inspiró mucho y en especial su método de meditación Consciencia Desnuda ha sido el pilar que inspira mi práctica y la enseñanza de estos últimos 10 años. El Yoga Nidra, los pranayamas y su saber vívido,…mis preguntas y conversaciones con él depurando detalles sutiles de la filosofía me obligan a estarle eternamente agradecida…

El Yoga Dinámico de Godfrey Deveraux también a coloreado mi práctica y mis clases donde la fluidez de los «ulolas» feminizan el Hatha Yoga…

Desde hace varios años formo parte de varias formaciones de profesores de Yoga con Yogaia en Canarias y Madrid,…en donde imparto la sadhana, la filosofía y psicología profunda del Yoga, la meditación.

El Máster en Sadhana & Filosofía  Profunda del Yoga me ha complacido especialmente,…un trabajo muy cercano y personalizado hacia la parte sutil, energética y profunda del Yoga. Un Máster de 5 seminarios.

En los últimos años he tenido el placer de compartir en las formaciones con mi amiga Silvia Jaén…He aprendido con ella increíblemente en la ejecución impecable y profunda de los asanas (Iyengar), en los ajustes en patologías, y una dimensión de impacto en articulaciones y órganos…maravillosa; le estoy muy agradecida.

Eva Wodnik,…también ha dejado una huella profunda en mi con un trabajo cuerpo a cuerpo que hemos hecho basado en el Vedanta Advaita. Ha sido definitivo hacia el silencio interior,…sigo con ello.

Aprecio sobremanera transmitir de manera excepcionalmente cercana y natural . Me gusta poner el énfasis en pasar por la burocracia yóguica y sumergirse en la experiencia viva, profunda, no quedarse en la superficie. Hacer ver a los alumnos, hacerles reconocer el poderío que poseemos subyacente en cada célula para generar Armonía y BienEstar. 

Amo cantar y revolucionar los corazones haciéndolo, el armonio es mi compañero leal y los mantras me arroban el corazón. Me gustan especialmente las Ceremonias Devocionales Védicas (pujas) cuando ofrezco pétalos de flores, incienso, fuego y mantras a la Madre Divina. Compartir esta devoción por la magia de la vida es mi compromiso. 

En 2020 serán 25 los años que el Yoga me ha acompañado…y he perdido la cuenta de los retiros y vacaciones de yoga que he organizado por toda la geografía nacional… 

Me gusta proteger los valores profundos y más espirituales que ofrece el yoga y así lo compartimos David y yo en Yoga Art Studio, donde impartimos nuestras clases semanales. En EL Escorial, Madrid.

Gracias Papá, gracias Mamá por ponerme en este camino,..y gracias a todos y cada uno de los que lo habéis enriquecido. 

 

Om + Prem

 

 

Pd: ¡Mi título nobiliario más excelso es ser madre de 2 hijos!

David García Ávila, profesor e investigador

Comencé a practicar en 1996 y sorprendido por la vivencia que sentí en la primera clase, me sumergí totalmente en el mundo del yoga. Me titulé como profesor en 1999 y comencé a impartir clases con ilusión e intención de ayudar. Aunque mi intención era buena, me di cuenta que para ayudar de verdad hace falta formación y experiencia, así que practiqué, sentí e investigué durante varios años dos de las ramas más difundidas e importantes del Hatha: Iyengar y Asthanga. Cada una me aportó su sabiduría y su conocimiento. En la actualidad dirijo junto con mi esposa Eva Klimberg un espacio fantástico para la práctica de yoga, creado con mucho cariño, llamado Yoga Art Studio, en San Lorenzo del Escorial, Madrid.

Durante varios años enriquecí mi formación con los cursos lectivos y los talleres tanto de Yoga físico como de Yoga mental de la mano de Danilo Hernández (Swami Digambarananda). Con él aprendí a realizar una práctica tremendamente original, variada y saludable. Sus técnicas de pranayama y meditación resultan perfectamente asequibles a la vez que alcanzan niveles de conciencia increíblemente profundos.

En mi última etapa de aprendizaje, desde 2007 hasta la actualidad, participé en los seminarios de formación de profesores con Godfrey Devereux, creador del método Yoga Dinámico. En este sistema el practicante se ve permanentemente llevado y sostenido por su propia respiración fluyendo de asana en asana según su propio ritmo. De esta manera fui desarrollando una sensibilidad exquisita, al mismo tiempo que una afinada precisión en la ejecución de posturas y secuencias de éstas.

Mi formación como osteópata está siempre presente a la hora de entender las interrelaciones entre las diversas partes del cuerpo y actuar como un todo en el trabajo sobre la esterilla. Mis clases mezclan la profundidad de la conciencia meditativa con la intensidad y capacidad que puede llegar a expresar el cuerpo humano cuando se le permite hacerlo con naturalidad y sin ambición. Además, las prácticas de meditación que propongo acercan este arte, a veces complejo o malentendido, a cualquier alumno, de tal manera que se hace fácil saborear las delicias de esa quietud, de esa tranquilidad física y mental que sólo se siente aplicando correctamente las técnicas de atención-concentración.

“Sólo hay una manera de practicar Yoga: disfrutando.” David García Ávila