Eva Klimberg y David García

Profesionales con más de 20 años de experiencia

Eva Klimberg, profesora formadora de psicología, filosofía profunda del Yoga y meditación

Fui concebida por buscadores sinceros. Mis padres ya practicaban de forma muy comprometida yoga y meditación cuando yo nací. Crecí envuelta en su práctica y sobre todo en su concepción de la vida, viendo a mi hermano mayor pasar por prácticas profundas y devorando bibliografía clásica. Pero sólo cuando fui capaz de apreciarlo empecé mi viaje yóguico (el Camino de Santiago fue clave a mis 18 años). En 1995 con 21 años, viajé a Canadá para hacer una formación de profesores de yoga. Éramos unas 300 personas de todo el mundo, nos levantábamos a las 5:30 de la mañana y comenzábamos un ritmo intenso de prácticas: meditación, mantras, posturas, conferencias, trabajo comunitario, comida muy sana y un entorno extremadamente hermoso. Han pasado 20 año y todavía recuerdo la primera vez que sentí la Paz, el Silencio y la Belleza de estar Viva.

Las asanas (posturas) me hacían sentir vital, el pranayama (respiraciones) mentalmente fuerte, el trabajo comunitario útil, la música y los mantras, enamorada de la vida. Por eso a pesar de estar en segundo de Psicología decidí dedicar mi vida a profundizar, a reconocer y a vivir en Yoga (Unión). Entonces aposté por una sola forma de vida y dejé todo lo demás: familia, carrera, amores y me dediqué durante 10 años de vida monástica en comunidad, a practicar intensamente y a dar clases y talleres de yoga en todas sus expresiones: para niños, embarazadas, en el trabajo, con problemas de espalda,  problemas digestivos, y diversas dolencias. Talleres de meditación, mantras, pensamiento positivo, cocina vegetariana, así como a organizar e impartir junto con otros, Cursos de Formación de Profesores de Yoga, en ocasiones impartidos en inglés en diferentes países.

En el año 2001 en Gangotry, India tomé votos de Brahamacharya (novicia) de la orden de los Swamis (fundada por Sankaracharya): monjes renunciantes de la tradición de la India dedicados a la práctica y difusión del yoga. Mi nombre iniciático fue entonces Radha Chaitanya. Dejando atrás (o, mejor dicho, dentro) la vida monástica fui conciliando la vida de familia y responsabilidades prácticas impartiendo cursos de relajación y manejo del estrés a profesionales docentes en centros educativos, cientos de clases en decenas de escuelas y centros, hasta que en 2004 fundé y gestioné el Instituto Yoga Retiro en Madrid con mi compañero de entonces. Desde un espíritu crítico he ido depurando y enriqueciendo mi práctica y sobre todo la enseñanza, cuidando especialmente la parte pedagógica.

Aprecio sobremanera transmitir de manera excepcionalmente cercana y natural sin crear una esquizofrenia en la persona entre un mundo ideal pretendido y la pobre persona limitada. Me gusta poner el énfasis en pasar por la burocracia yóguica y sumergirse en la experiencia viva, profunda, no quedarse en la superficie. Hacer ver a los alumnos, hacerles reconocer el poderío que poseemos subyacente en cada célula de ser para generar Armonía y BienEstar. He practicado y aprendido Hatha Yoga, Iyengar, Yoga Dinámico, Anusara, etc. con decenas de profesores excepcionales de los que he aprendido muchísimo. De ahí que mis clases sean muy ricas y variadas. Me interesa especialmente el Raja Yoga (Mental) y Gñana Yoga (Filosófico), de cuyo interés y estudio ha surgido mi preparación como profesora formadora de Psicología y Filosofía profunda del yoga en diferentes formaciones de profesores desde Madrid a Canarias (silviajaen.comformacionhathayoga.com), que imparto desde hace unos años.

Amo cantar y revolucionar los corazones haciéndolo, el armonio es mi compañero leal y los mantras me arroban el corazón. Las Ceremonias Devocionales Védicas (pujas) me convierten en una sacerdotisa, ofreciendo pétalos de flores, incienso, fuego y mantras a la Madre Divina, mi pequeña yo lo abraza todo. Compartir esta devoción por la magia de la vida es mi compromiso. Mi esposo David García y yo organizamos cada año los FESTIVALES BENEFICOS DE YOGA AL AIRE LIBRE cuya recaudación sirve para nutrir proyectos humanitarios (Agua de Coco, Médicos sin Fronteras) y desde hace cuatro mimamos juntos “Yoga Art Studio” al pie del majestuoso Monte Abantos, en San Lorenzo de El Escorial, Madrid.

Llevo 20 años dedicada a investigar y depurar mi práctica y enseñanza, protegiendo los valores profundos y mágicos que ofrece el yoga. Me complace de todo corazón poder ayudar a descubrir a los practicantes su poder, una vivencia renovada de la propia existencia, de la vida. Vivencia que brota de lo más profundo de cada Ser. Salud, Determinación, Alegría de Vivir…Esa es mi tarea.

Al finalizar una buena clase uno comprende por qué el Yoga tiene 5000 años. Es simplemente increíble.

 

Eva Klimberg Polo

Pd: ¡Mi título nobiliario más excelso es ser madre de 2 hijos!

David García Ávila, profesor e investigador

Comencé a practicar en 1996 y sorprendido por la vivencia que sentí en la primera clase, me sumergí totalmente en el mundo del yoga. Me titulé como profesor en 1999 y comencé a impartir clases con ilusión e intención de ayudar. Aunque mi intención era buena, me di cuenta que para ayudar de verdad hace falta formación y experiencia, así que practiqué, sentí e investigué durante varios años dos de las ramas más difundidas e importantes del Hatha: Iyengar y Asthanga. Cada una me aportó su sabiduría y su conocimiento. En la actualidad dirijo junto con mi esposa Eva Klimberg un espacio fantástico para la práctica de yoga, creado con mucho cariño, llamado Yoga Art Studio, en San Lorenzo del Escorial, Madrid.

Durante varios años enriquecí mi formación con los cursos lectivos y los talleres tanto de Yoga físico como de Yoga mental de la mano de Danilo Hernández (Swami Digambarananda). Con él aprendí a realizar una práctica tremendamente original, variada y saludable. Sus técnicas de pranayama y meditación resultan perfectamente asequibles a la vez que alcanzan niveles de conciencia increíblemente profundos.

En mi última etapa de aprendizaje, desde 2007 hasta la actualidad, participé en los seminarios de formación de profesores con Godfrey Devereux, creador del método Yoga Dinámico. En este sistema el practicante se ve permanentemente llevado y sostenido por su propia respiración fluyendo de asana en asana según su propio ritmo. De esta manera fui desarrollando una sensibilidad exquisita, al mismo tiempo que una afinada precisión en la ejecución de posturas y secuencias de éstas.

Mi formación como osteópata está siempre presente a la hora de entender las interrelaciones entre las diversas partes del cuerpo y actuar como un todo en el trabajo sobre la esterilla. Mis clases mezclan la profundidad de la conciencia meditativa con la intensidad y capacidad que puede llegar a expresar el cuerpo humano cuando se le permite hacerlo con naturalidad y sin ambición. Además, las prácticas de meditación que propongo acercan este arte, a veces complejo o malentendido, a cualquier alumno, de tal manera que se hace fácil saborear las delicias de esa quietud, de esa tranquilidad física y mental que sólo se siente aplicando correctamente las técnicas de atención-concentración.

“Sólo hay una manera de practicar Yoga: disfrutando.” David García Ávila